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jueves, 28 de noviembre de 2013

Ya están aquí los "Premios Libros y Literatura 2013"

Como lectora de blogs, hace tiempo que conozco los Premios Libros y Literatura que organiza la web Libros y Literatura por eso, ahora que me he pasado al otro lado y soy un intento de bloguera, he decidido participar en la edición de 2013.


Al contrario de lo que ocurría hasta ahora, sólo se puede participar con las reseñas de 32 libros determinados por la organización del concurso y que podéis consultar en este enlace.

Hay un calendario de votaciones para presentar las reseñas y para votarlas, dicho periodo de votación sólo durará 24 horas. De momento, yo me voy a presentar con la reseña del libro que estoy leyendo ahora, Operación Dulce de Ian McEwan, así que ya os avisaré cuando se acerque el 28 de diciembre, día de votación de esta novela, para que todos me regaléis vuestros puntos.

Seguramente participe con alguna otra reseña ya que unos cuantos libros del listado coinciden con mi wishlist. Ya os iré contando.

Tras un cambio en las bases de los Premios, ahora podemos presentarnos con cualquier libro leído a lo largo de 2013 y su reseña puede ser inédita o haber sido ya publicada en nuestros blogs. El plazo finaliza mañana 9 de diciembre de 2013 a las 23:59h.

Finalmente, yo me he presentado con la reseña de Operación Dulce de Ian McEwan. Si queréis, y yo os lo agradeceré muchísimo, podéis votarme a partir del 10 de diciembre a través de este enlace.

¿Y vosotros? ¿Tenéis pensado participar en los Premios Libros y Literatura 2013? ¿Con qué libros?

miércoles, 30 de enero de 2013

Nueva sección: Rincón solidario

Un post rápido para anunciaros la creación de una nueva sección en el blog. He querido destinar un rinconcito del blog para dar visibilidad (la poca o mucha que este blog tiene) a proyectos e iniciativas solidarias.

Aún tengo que pensar la estructura y funcionamiento de la misma: Si varias iniciativas compartirán espacio, si se quedarán de manera permanente o con una periodicidad ya establecida... Lo iré viendo a medida que vaya añadiendo nuevos proyectos e iniciativas.

Soy una persona muy involucrada con el tercer sector, el activismo y todo aquello que está en mi mano para hacer del mundo un lugar un poquito menos feo por lo que suelo estar pendiente de las nuevas campañas y proyectos. De todos modos, os invito a que (ya seáis lectores habituales del blog, Google os haya traído hasta aquí o pertenezcáis a una ONG o fundación) me hagáis llegar vuestras propuestas. Podéis escribirme a hoynomelibro@gmail.com

¡Espero que os guste la idea y que paséis por aquí de vez en cuando!

Y para dar un poco de sustancia a esta entrada, a continuación podéis ver el vídeo de la Fundación ONCE con el que he inaugurado la sección. ¡Que lo disfrutéis y os sensibilicéis!




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lunes, 28 de enero de 2013

El plan B de La Oreja de Van Gogh



Diréis que los chicos de La Oreja de Van Gogh son músicos no escritores pero, ¿acaso no escriben ellos sus canciones? Vale, me habéis pillado. De hecho han compuesto todas sus letras menos la de la canción de la que os voy a hablar hoy.

Cuando he visto esta campaña en Ebuzzing no he podido evitar hablar de ella ya que La Oreja de Van Gogh ha sido el grupo que ha puesto la banda sonora de mi adolescencia. Si alguna vez he sido una fan acérrima, casi groupie, de algún grupo ha sido de ellos.

Por todo esto, estoy enamorada de El Plan B, la campaña que Ballantines lanzó hace unos meses para que los seguidores del grupo donostiarra pusieran letra a la melodía que ellos habían compuesto. Reconozco que no participé porque, aunque disfruto muchísimo de ella, no tengo dotes para la música pero estoy segura de que si esta iniciativa se hubiera puesto en marcha hace unos años habría sido la primera en enviar mis versos.

A lo que iba, el concurso ha terminado y la letra elegida entre miles de ellas ha sido la que lleva por título Otra vez me has sacado a bailar.

¿A que queréis que me calle ya y escuchar como suena? Pues no se hable más, haced click en el vídeo y a disfrutar.

viernes, 18 de enero de 2013

Sal con una chica que lee

Probablemente muchos de vosotros conoceréis el artículo de Rosemary Urquico, Sal con una chica que no lee. Desde que lo leí por primera vez hace ya un tiempo me enamoró y ahora que tengo un blog relacionado con la literatura no me queda otra que reproducirlo en esta entrada. Espero que os guste a los que todavía no lo habíais leído.



"Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el armario porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. Encuentra una chica que lee.

Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos. Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor.

Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe.

También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho.

Escribirás vuestra historia, tendréin hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día.

Caminaréis juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee. O mejor aún, a una que escriba."

Pero, según Charles Warnke, también puedes salir con una chica que no lee...

Blog literario con reseñas de los libros que leo y novedades editoriales